Residentes

Llamas en el paraíso

La relación entre las llamas y el humano tiene más de 5000 años, siendo una de las más antiguas registradas. Tienen fama de tener mal carácter, pero son animales dóciles y sociables. Desde hace siglos, son utilizadas para la guarda de rebaños, ya que pueden convivir pacíficamente con animales como ovejas, cabras y caballos. Viven en manada y no pueden adaptarse al aislamiento, necesitan vivir en grupo.

Son muy expresivas, si sienten incomodidad o se ven amenazadas, no van a dudar en actuar. Los casos de escupidas o embestidas pueden ser fácilmente evitados leyendo su lenguaje corporal. Si se quedan quietas, mueven sus orejas para atrás y levantan la cabeza, es una clara señal de que están molestas.

Lamentablemente, es común verlas en festivales y lugares públicos donde la gente pueda sacarse fotos o incluso montarlas. Es usual que en estos entornos no estén bien nutridas, estén horas al sol sin poder hidratarse e incluso sufran maltrato físico de sus “cuidadores”.

Su carne y grasa se usan para cocinar, su fibra se utiliza para hacer productos, su cuero para confeccionar ropas, bolsas y herramientas, incluso su excremento se utiliza para mantener el fuego en zonas con poca leña.

Veloces
Pueden alcanzar los 65 km por hora al correr, lo que les permite escapar rápidamente de los depredadores.

Defensivas
Las llamas son muy conocidas por escupir en momentos donde se siente amenazadas, pero también responden a amenazas con sonidos similares a silbidos, cargando contra su oponente, mordiendo e incluso pateando.

Patas de algodón
La pisada de las llamas es considerada ecológica, ya que no daña los suelos. Son Camélidos, por lo que sus patas no tienen pezuñas, sino que tienen unas almohadillas plantares blandas.

Visión panorámica
Al tener sus ojos ubicados a los costados de su cabeza, pueden lograr una visión panorámica de su entorno que les permite detectar mas rápido la presencia de depredadores.

Veloces

Pueden alcanzar los 65 km por hora al correr, lo que les permite escapar rápidamente de los depredadores.

Defensivas

Las llamas son muy conocidas por escupir en momentos donde se siente amenazadas, pero también responden a amenazas con sonidos similares a silbidos, cargando contra su oponente, mordiendo e incluso pateando.

Patas de algodón

La pisada de las llamas es considerada ecológica, ya que no daña los suelos. Son Camélidos, por lo que sus patas no tienen pezuñas, sino que tienen unas almohadillas plantares blandas.

Visión panorámica

Al tener sus ojos ubicados a los costados de su cabeza, pueden lograr una visión panorámica de su entorno que les permite detectar mas rápido la presencia de depredadores.

Gregarias

Necesitan vivir en comunidad, estar en soledad les produce estrés. Es por esto que pueden convivir tranquilamente con cualquier especie.

Consumen pastos duros y vegetación seca

Viven una media de 20 años

Sobreviven en alturas extremas

Llamas en el santuario

Son rescatadas del abandono o la explotación y encuentran en el santuario una segunda oportunidad para vivir plenamente
Toto
Caramelo
Piñón
Apadriná un integrante

Piñón

Piñón nació en nuestro santuario en Junio del 2021. Él es hijo de Blanquita y Toto, fruto de un alambrado roto, un padre escurridizo y una castración demorada por problemas de salud.

Piñón vive en libertad en el santuario junto a las otras llamas y Kala, con su propia laguna. Es muy curioso y siempre que ve a un voluntario él se acerca con su paso sigiloso para chusmear. La gusta jugar y corretear, pero no va a dudar en embestirte si se le cruzan los cables.

Apadriná a Piñón

Las madrinas y padrinos son el corazón del santuario, ya que gracias a su solidaridad podemos alimentar y cuidar a cada integrante.
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