Para algunas personas, elegir el veganismo se relaciona con la salud, el cuidado del medio ambiente o como modo de disminuir la huella ambiental.  Otros individuos cambian su estilo de vida y consumo por compasión.

Las terapias alternativas como el yoga, la meditación o incluso la tan importante gratitud acompañan estos cambios ¿Sabemos cómo influye en nuestro cuerpo ⦏y alma⦎ el consumo de la carne?

No comer carne simboliza el respeto universal por la vida. 

De la palabra vida se desprende una pregunta básica: ¿Qué comemos? 

Somos lo que comemos

Los vegetales se alimentan de la energía solar y del agua. Cuando los consumimos, ingerimos sus nutrientes y la energía del medioambiente donde se desarrollaron. Las plantas conservan su energía días después de ser cosechadas otras,  continúan creciendo fuera de la tierra.

En cambio, la carne es materia en descomposición, su  única energía es la del miedo y dolor que sintió un animal al ser asesinado brutalmente.

La vida se acaba, pero no la energía; ésta continúa presente más tiempo del que podemos imaginar. Un estudio realizado en Massachusetts, reveló que las emociones se contagian y  la negatividad tiene una alta transmisión. Los estímulos positivos aumentan un 11% las probabilidades de ser felices. Las posibilidades de contagiarse con la negatividad son del  50%, debilitando nuestras defensas, aumentando los niveles de stress y acumulando mayor energía negativa. 

El consumo de carne a largo plazo se relaciona con la presencia de  arteriosclerosis, cáncer, hipertensión, obesidad, trastorno del metabolismo de las grasas, diabetes y/o reuma.

La necesidad del ser humano de consumir carne y derivados como medio para garantizar una “buena salud” comienza a proyectarse como un mito. Su uso trae más alteraciones que beneficios.

Contar con hábitos alimenticios libres de maltrato animal garantiza nuestro bienestar y que el círculo compasivo se extienda al resto de los seres que habitan la Tierra.  

¿Estamos seguros que son necesarios en nuestra alimentación?

“Realmente el hombre es el rey de las bestias, porque su brutalidad excede la de ellas. 

Vivimos de la muerte de otros, somos como cementerios andantes. 

Llegará el momento en que el hombre verá el asesinato de los animales

 como ahora ve el asesinato de los hombres.”

Leonardo Da Vinci