Un vegano es una persona que no come carne ni huevos, lácteos y miel. Aunque hay personas que deciden volverse veganos para mejorar su salud, muchos veganos dejaron de comer carne porque creen que comer animales no es ético.

La mayoría de nosotros somos conscientes que el veganismo es una expresión de orientación ética individual.

Cuando pensamos en una persona vegana la vemos igual al resto salvo por el hecho de no consumir productos de la industria animal. Sin embargo, el veganismo es el reflejo de un sistema de creencias más profundo, en el que no resulta ético matar animales para el consumo humano. El veganismo refleja algo más que una opción dietética: Es un modo de vida.

Si un vegano es alguien que cree que no es ético comer carne ¿Cómo llamamos a una persona que cree que si lo es? En gran parte del mundo industrializado no comen carne porque necesiten hacerlo sino porque deciden hacerlo.

Sencillamente, los humanos comemos carne porque siempre lo hemos hecho y a algunos les “gusta el sabor” o porque “las cosas son así”.
Melanie Joy (2013) en su obra «¿Por qué amamos a los perros, nos comemos a los cerdos y nos vestimos con las vacas?» define al carnismo como “un sistema de creencias o condicionamientos que empujan a comer carne”.

En este sentido, la conducta de comer productos derivados de la explotación animal es considerada sujeta al sistema de consumo, producción y creencias personales, pero no desde una perspectiva ético-moral que considera a los animales no humanos como seres sintientes.

¿Por qué no llamarles carnívoros a las personas que comen carne? Por definición, un carnívoro es un animal que necesita carne para sobrevivir y un omnívoro es un animal (humano o no) que tiene la capacidad fisiológica de ingerir tanto plantas como carne. Los consumidores de carne tampoco son meramente omnívoros.

Tanto “carnívoro” como “omnívoro” son términos que describen constituciones biológicas, no decisiones filosóficas personales.
El modo de producción masiva de alimentos hace que naturalicemos comer la carne de unos animales y perdonen la vida a otros (por ejemplo, el gato o perro familiar) traducida en una amnesia temporal a la hora de sentarnos en la mesa ya que los alimentos que vamos a comer son vacas, pollos y puercos. En una palabra: seres sintientes.

El carnismo es el repudio a la idea que miles de especies que existen sólo se comen, reproducen y asesinan unas cuantas de ellas.

Nuestras decisiones importan, importan a nosotros mismos, a los animales y al mundo.

Decidamos un mundo sin maltrato animal, decidamos tener en nuestra mesa platos libres de sufrimiento animal, ellos son nuestros pares y merecen vivir libres.

Amor, respeto e igualdad para todos los animales.

[Redacción: Josefina Real de Azua, Voluntaria del Santuario El Paraíso de los Animales]