No hay ningún componente de la leche de vaca que no podamos obtener fuentes vegetales, las que además cuentan con más minerales, vitaminas y fibras naturales.
Sin las grasas saturadas de los productos de origen animal, ni la batería de antibióticos con los que son saturados los animales de la industria intensiva, las bebidas vegetales fortificadas, el tofu, las semillas de chía, el kale, la espinaca, los higos, y las almendras, son excelentes fuentes de calcio para los humanos.
Además, al no tener lactosa, son inocuas para los intolerantes.

Rompiendo el mito con el que nos criamos, las vacas “lecheras” no producen leche porque sí, todo el año. Como todos los mamíferos, tienen que estar embarazadas para producirla.

En estado natural y libre, los terneros requieren alrededor de 8 litros de leche por día para un crecimiento saludable. Pero las vacas de las granjas industriales son modificadas para producir hasta 50 litros por día.

La producción agropecuaria es una de las principales impulsoras del cambio climático, ya que es responsable del 14,5% de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero, que es más que el todo el transporte del mundo combinado.

La industria lechera representa el 20% de las emisiones de la agricultura animal.
Las más de 1.6 millones de vacas explotadas en Argentina dan a luz un ternero al año, todos deben ser alimentados y las granjas necesitan mantenerse usando electricidad, combustible y grandes cantidades de agua.

Se cree que hasta el 75% de la producción mundial de soja se utiliza para alimentar a los animales de granja criados para carne y productos lácteos.

Además, todos estos animales vivos producen cantidades descomunales de estiércol (que resultan en óxido nitroso) y metano, el cual es 25 veces más dañino que el dióxido de carbono.

El óxido nitroso es unas 300 veces más potente que el dióxido de carbono.

Empezar a elegir opciones vegetales de los lácteos es el camino para un Planeta más sano y una vida digna para todos los seres que lo habitamos. 🌱🐄❤️

[Redacción: Pilar Leonardi, Voluntaria del Santuario El Paraíso de los Animales]