La contaminación atmosférica es el mayor riesgo ambiental para la salud humana y una de las principales causas evitables de muerte y enfermedad en todo el mundo. La resolución de la Asamblea General de la ONU destaca la importancia y la urgente necesidad de aumentar la conciencia pública sobre este tema en todos los niveles, y promover acciones para mejorar la calidad del aire.

En los países en desarrollo, este tipo de contaminación afecta de manera desproporcionada a las mujeres, los niños y los ancianos, y en particular a las poblaciones de bajos ingresos que a menudo están expuestas a altos niveles de contaminación del aire en interiores y en espacios abiertos, resultante de los métodos de cocina y calefacción que utilizan leña y queroseno.

La contaminación atmosférica es un problema mundial que tiene repercusiones de largo alcance debido a su vasta propagación, y porque, si no se produce una intervención agresiva, el número de muertes causadas por la contaminación del aire en espacios abiertos va camino de aumentar en más de un 50 por ciento antes de 2050.

 

El 92% de la población está expuesta a un aire con niveles peligrosos de contaminación, un problema que causa 7 millones de muertes prematuras cada año.

 

No sólo eso, también tiene graves efectos perjudiciales sobre el clima, la biodiversidad y los ecosistemas, y la calidad de vida en general.

Mejorar la calidad del aire traerá múltiples beneficios para la salud, el desarrollo y el medio ambiente.

La salud ambiental está inextricablemente ligada a la salud humana.

 

Impactos en la salud

Existen pequeñas partículas invisibles de contaminación que penetran en nuestros pulmones, nuestra sangre y nuestros cuerpos. Estos pequeños contaminantes son los responsables de aproximadamente un tercio de las muertes por accidente cerebrovascular, enfermedad respiratoria crónica y cáncer de pulmón, así como de una cuarta parte de las muertes por ataque cardíaco. El ozono troposférico, producido por la interacción de muchos contaminantes diferentes en la luz solar, es también causante de enfermedades como el asma y enfermedades respiratorias crónicas.

 

Impacto en el clima

Los contaminantes climáticos de corta duración (SLCP) se encuentran entre los contaminantes más relacionados con los efectos sobre la salud y el calentamiento del planeta a corto plazo. Pueden permanecer en la atmósfera por tan solo unos pocos días o hasta algunas décadas, por lo que reducirlos puede tener beneficios casi inmediatos para la salud y el clima para quienes viven en lugares donde los niveles caen.

El primer Día Internacional del Aire Limpio por un cielo azul es un llamado a todos, desde gobiernos y empresas hasta la sociedad civil y los individuos, a tomar medidas para reducir la contaminación del aire y transformar nuestros estilos de vida.

La celebración del Día Internacional del Aire Limpio por un cielo azul está abierta a los Estados Miembros de la ONU, las organizaciones de la ONU, los organismos internacionales y regionales, y la sociedad civil.

La comunidad internacional es muy consciente en la actualidad que la mejora de la calidad del aire puede ayudar a reducir las consecuencias del cambio climático y que las medidas de mitigación del cambio climático pueden mejorar la calidad del aire.

Impulsada por el creciente interés en todo el mundo por el aire limpio, y para concienciar sobre la necesidad de hacer mayores esfuerzos para mejorar la calidad del aire, entre ellos reducir la contaminación atmosférica, la Asamblea General declaró el 7 de setiembre como el Día Internacional del Aire Limpio por un cielo azul

Dado el contexto actual de la pandemia de COVID-19, el día asume un papel aún más importante al destacar la urgencia de abordar la contaminación del aire en beneficio de la salud humana, al tiempo que enfatiza la necesidad de avanzar hacia la sostenibilidad a nivel individual, nacional y global.

 

#AIRELIMPIO para TODOS

 

[Redacción: Josefina Real de Azua, Voluntaria del Santuario El Paraíso de los Animales]