El cuatrerismo viene de la sustracción de cuadrúpedos, el Cuatrero, por lo tanto es el que lleva a cabo la acción.El robo de ganado es un delito que se comete en lugares por naturaleza desprotegidos, de difícil acceso y sin la infraestructura propia de los centros urbanos; que necesita un tratamiento, investigaciones, normas y castigos especiales; funcionarios honestos y capaces, acciones policiales y judiciales que no transformen a las víctimas en sospechosos o victimarios, y también políticas gubernamentales que no des jerarquicen a los organismos e instituciones responsables.

Pero si bien es relativamente fácil sustraer el ganado de los campos, es complicado deshacerse del cuerpo del delito. Trasladar, faenar y comercializar con rapidez el ganado sustraído no es una tarea que los delincuentes puedan efectivizar impunemente; salvo que, actuando tan sólo como la mano de obra barata de alguna organización delictiva mayor, cuenten con aguantaderos, zonas liberadas, plantas de faena, transportes, locales comerciales, cadenas de comercialización, asesoramiento jurídico, prevención e investigación.

 

La lucha contra el cuatrerismo es una obligación irrenunciable de los funcionarios que integran el Poder Judicial de las provincias y de la policía que actúa bajo sus órdenes.

 

También el cuatrerismo es conocido como Abigeato, y está tipificado en diversos códigos penales. La acción implica la sustracción de vacas, ovejas, caballos u otros animales que son propiedad de una persona. Dicho delito es frecuente en las naciones que disponen de una actividad ganadera desarrollada, ya que los animales pueden tener mucho valor.

La construcción de zanjas o fosas que dificulten el traslado de los animales más allá de los límites del campo, el uso de vehículos para realizar un patrullaje son algunas de las acciones que suelen emplearse para luchar contra el abigeato.

Una de las características del abigeato que primero saltan a la vista es las zonas escogidas por los ladrones: dado que se trata de un delito en el cual debe intervenir la violencia y el traslado de animales muy pesados, lo normal es que el objetivo sean los campos más aislados, aquéllos que se encuentran menos expuestos a la vigilancia.

Por otro lado, es importante señalar que el abigeato no se practica de forma individual, o al menos no es lo más común; este tipo de hurto tan particular resultaría casi impracticable para una sola persona, ya que son varios los pasos a superar y los requisitos para llevar a cabo el trabajo sucio con éxito.

Argentina, por su geografía y su actividad agropecuaria, es uno de los países que sigue sufriendo el cuatrerismo. La Ley pena el cuatrerismo con hasta diez años de prisión según el caso. Se busca proteger tanto la propiedad privada como la salud humana y animal.

El Código Penal tipifica algunos delitos considerados agrarios porque han sido definidos como “aquellos que se cometen en el campo respecto de bienes o situaciones que allí se producen en relación con la explotación agropecuaria”. El abigeato –hurto de ganado- es una figura tradicional conocida como “cuatrerismo” que no ha perdido vigencia, ya que se registra un aumento de casos en el último tiempo.

El delito de abigeato se configura cuando alguien se apodera ilegítimamente de una o más cabezas de ganado mayor (bovino o equino) o menor (ovino, caprino o porcino) total o parcialmente ajeno, ya sea que se encuentren en establecimientos rurales o también en ocasión de su transporte, desde el momento de su carga hasta el destino o entrega, incluyendo las escalas que se realicen durante el trayecto, y se fija una pena de dos a seis años de prisión. La ley precisa que, a los efectos del derecho penal, se entiende por establecimiento rural todo inmueble que se destine a la cría, mejora o engorde del ganado, actividades de tambo, granja o cultivo de la tierra, a la avicultura u otras crianzas, fomento o aprovechamiento semejante.

El delito de abigeato no solo protege el derecho de propiedad de la hacienda, sino también la producción ganadera en toda la cadena y respecto de todos sus participantes. En las figuras agravadas se protege además, la salud humana que se puede ver afectada por la faena clandestina de animales, y también la salud de los propios animales, abarcando las etapas de comercialización, faena y transporte. Se sanciona la introducción al mercado de productos provenientes de una actividad ilícita, que compiten deslealmente operando al margen de los controles sanitarios. De este modo, el bien protegido en esta nueva concepción de Abigeato sigue siendo la propiedad privada, pero se agregan también como bienes protegidos la salud de los consumidores, de los animales y la libre competencia.

Estos son seis agravantes del abigeato para la ley con una pena de 4 a 10 años:

  1. Robo

  2. Alteración, supresión o falsificación de marcas o señales utilizadas para la identificación del animal.

  3. Falsificación o utilización de certificados de adquisición, guías de tránsito, boletos de marca o señal, o documentación equivalente, falsos.

  4. Pluralidad de personas, cuando participen en el hecho tres o más personas.

  5. Cuando participe en el hecho una persona que se dedique a la crianza, cuidado, faena, elaboración, comercialización o transporte de ganado o de productos o subproductos de origen animal.

  6. Si participa en el hecho un funcionario público quien, violando los deberes a su cargo o abusando de sus funciones, facilitare directa o indirectamente su comisión.

Otro delito más, otro derecho de nuestros animales que no se cumple. Abramos los ojos para que seamos conscientes de lo que pasa a nuestro alrededor.

 

Para ver cual es la realidad de los caballos en Argentina y el cruel destino que les espera, los invitamos a ver el documental Cinco Corazones, dirigida y producida por Martín Parlato:

https://www.posibl.com/5corazones

 

 

[Redacción: Josefina Real de Azua, Voluntaria del Santuario El Paraíso de los Animales]