Las carreras de animales (así como el entrenamiento que les dan) son un ejemplo de la falta de respeto que los humanos tienen hacia quienes no son humanos. Quienes son obligados a participar en carreras, son valorados por la cantidad de victorias y dinero que pueden proporcionar.

Apoyar las carreras de galgos implica apoyar el maltrato.

Las carreras de galgos se realizan por lo general en canódromos. El galgo es una de las razas de perro más nobles y compañeras, su carácter es amigable, por esto es fácil convertirlo en víctima de este negocio. Las carreras de galgos son muy populares en muchos países del mundo. Los animales recorren un circuito ovalado persiguiendo una liebre artificial. La liebre, que corre por un carril electrificado, va siempre por delante de ellos, y jamás podrán alcanzarla.

En algunas carreras se colocan obstáculos que los perros tienen que saltar. La distancia que deben recorrer los galgos varía desde 210 metros hasta 1100 metros y en ellas pueden participar hasta ocho animales.

Cada perro tiene un número, lleva un bozal y va vestido con los colores del propietario. Todos los perros salen al mismo tiempo de unos compartimientos independientes que se abren a la vez.

En cuanto ven la liebre, su instinto les impulsa a correr tras ella y empieza la carrera. Si bien existen otro tipo de competencias, estas son las más conocidas.

La velocidad de su raza y el uso de drogas los convierte en máquinas de generar dinero y posterior descarte. 

El negocio de las carreras de galgos cría alrededor de 50.000 cachorros cada año. De estos animales 15.000 se convertirán en corredores, el resto se utilizará como «stock» reproductivo, o simplemente serán asesinados.

 

Maltratos que padecen los Galgos

  • Galgos enjaulados: Pasan parte de su tiempo enjaulados, donde se les somete a ayunos prolongados para convertir su carácter dócil en agresivo. Se les permite salir solo para entrenar, competir o hacer sus necesidades.
  • Uso de drogas para excitar a los galgos: Cualquiera que entre a un foro de galgueros puede leer cómo estos hablan de los diferentes tipos de drogas que les suministran a los galgos para que corran más. Se suelen referir a dichas drogas como «aguita blanca», «maicito», «el rojo» que estos suelen ser Arsénico, estricnina (prohibidas por la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica), cocaína, efedrina, viagra, anabólicos, cardiotónicos, estimulantes varios y complejos vitamínicos de dudosa procedencia. Muchas de las drogas que suministran a los galgos son para contrarrestar los efectos adversos que producen la administración de otras drogas. Luego de una carrera, después del suministro de drogas para un máximo rendimiento, se les hacen lavados de hígado con sueros. Todo ello perjudica absurdamente la salud/vida de estos animales que serán utilizados en carreras y apuestas. Otras veces son sometidos a técnicas como estimulación eléctrica y castigos con látigos.
  • Matanza de Galgos inservibles para las carreras: Los perros que han quedado heridos o que ya no corren lo suficiente como para poder competir son asesinados. Cuando pierden velocidad y su organismo comienza a ser presa de temblores y su cerebro deja funcionar a causa de las drogas, se los abandona o se les mata.

Santa Fe, una de las provincias de Argentina que más canódromos (ilegales) posee, tiene las calles de sus ciudades atestadas de galgos abandonados, con un estado de salud deplorable y con claras muestras de haber sufrido maltrato. Si un perro no gana más de dos carreras seguidas, se lo descarta.

  • Otros animales son asesinados por las carreras de galgos: Los perros destinados a competir en carreras no son los únicos que son maltratados. Cientos de conejos y otros animales pequeños mueren durante el entrenamiento de estos perros. Los entrenadores utilizan estos animales pequeños como carnada, para hacerlos correr y simular carreras. A los perros se les permite atrapar y destrozar a los animales utilizados como carnada.
  • Entrenamiento: Los perros que no son propensos a matar las carnadas, son encerrados en pequeñas jaulas en compañía de conejos. Los entrenadores entonces, privan a los animales de comida, haciéndolos que el hambre los lleve a comer a los conejos. De esta forma, los entrenadores van modificando el carácter no agresivo de muchos animales. O también otra forma de entrenarlos es se les da animales vivos o gatos dentro de botellas, entre otros métodos, para fomentar el instinto de caza. Para correr, collar de ahorque y arrastre con vehículos.

 

 

Situación en Argentina

 

Con 132 votos a favor y 17 en contra, los legisladores aprobaron una ley que prohíbe las carreras de galgos en todo país y que castiga con penas de hasta 4 años de cárcel y multas de hasta 80.000 pesos (5.300 dólares) a quien realice, promueva u organice la actividad en Argentina en el año 2016.

Pero, estaría alcanzando con esto solamente? En los años siguientes, lamentablemente se siguieron denunciando casos de carreras ilegales de Galgos en territorio Argentino.

Hay diferentes formas de seguir haciendo estas carreras, en donde los organizadores publicitan vía Facebook la actividad prohibida, que se va a llevar adelante bajo el método conocido como “yunta”, en el cual sueltan a los perros de a pares. Esta práctica es más rudimentaria en donde no se utiliza la liebre metálica para que los galgos la persigan ni se hace uso de las gateras. Esta modalidad consiste en que los corredores van a un campo con un par de galgos, esperan que aparezca una liebre y sueltan los perros.

Donde también se podría encubrir esta situación como una caza de liebres con galgos, que también suele ser una actividad prohibida por ejemplo en la provincia de Buenos Aires.

 

Libremos a estos bellos animales de este horror, si vemos o escuchamos de alguna carrera de galgos, DENUNCIEMOS. Las carreras de galgos se pueden denunciar a través de la línea telefónica 134.

 

Pongamos TODOS JUNTOS nuestro granito de arena para salvar a estos hermosos perros que tanto sufren por culpa de los que se llaman humanos!.

 

 

 

[Redacción: Josefina Real de Azua, Voluntaria del Santuario El Paraíso de los Animales]