El manto de olvido sobre los 3.000 animales que se matan por segundo para consumo humano en el mundo. Para abastecer la demanda de carne, no sólo la vida de estos animales es truncada antes de tiempo, sino que se les impide llevar a cabo sus comportamientos naturales y, con el objetivo de aumentar su producción, se les somete a selecciones genéticas a través de técnicas de reproducción artificial que les conllevan enfermedades y problemáticas de vario tipo (FAADA).

En estas horas previas al comienzo del 2022 consideramos importante tomarnos un momento para reflexionar sobre el cambio que necesitamos realizar en nuestros hábitos de consumo. Si el planeta muere, toda la vida muere.

También recordemos que los santuarios, ONG´s y grupos de rescate que protegen, albergan, rehabilitan y cuidan de éstos seres transcurren sus días en bajo la amenaza de no poder cubrir los gastos. Acompañar su trabajo significa garantizar la posibilidad de realizar más rescates y cubrir la atención básica.

Esos gastos no son cubiertos ni por el sistema judicial (el cual recibe las denuncias de maltrato) ni por ninguna otra entidad gubernamental. Los proyectos funcionan bajo financiamiento altruista de particulares y de la mano del tiempo de voluntari@s.

Voluntari@s que son trabajadores, sostén de familia, estudiantes, etc. Como vos que leés ésto en éste momento…

Es importante recordar que detrás de cada acción existe el trabajo (muchas veces silenciado y denostado por altos funcionarios) de personas que toman como propio la necesidad de proteger a otros seres. Desde el amor, respeto e igualdad.

Apoyar desde nuestro espacio significa que el trabajo pueda continuar. Desde el lugar donde nos encontremos decidamos dar una mano a la ONG, santuario o grupo de rescate local.

La comunidad es una red que contiene, sostiene y apoya.

Redactado por Úrsula Serdarevich , voluntaria de la Fundación.