Llegó a El Paraíso de los Animales con 16 horas de vida, tras haber sido rechazado por su madre.
Luego de descubrir su imposibilidad de caminar por si solo, su ceguera y sordera, una de nuestras volutarias lo acogió en su hogar.
Para lograr que esté de pie y dar sus primeros pasos, cada 1 hora se lo estimulaba, moviendo sus patas y rotándolo.
Se consiguió un piso de goma, el cual supuso un avance en su capacidad motriz pero esto no fue suficiente, Chiru necesitaba más espacio.
Tras haberse mudado a una casa, Chiru comenzó a caminar, mejoró anímicamente y empezaba a escuchar con mayor precisión.
Lo llevaron al veterinario, lo examinaron y el diagnóstico fue poco alentador ya que su esperanza de vida era muy corta. Una oveja que no camina, tiene problemas en su rumen y esto provoca problemas digestivos.
Además se le descubrió un problema neurológico que junto con la parte motora, la ceguera y la sordera, son síntomas de una patología neurológica que él padece desde recién nacido.
La solución era darle vitaminas, pero estos inyectables en vez de mejorarlo, lo empeoraron. Es el día de hoy que Chiru sigue necesitando de nuestra ayuda
Cuando Chiru tuvo un lugar con espacio como un jardín, en tierra empezó a poder dar saltos, correr y todo el tiempo estaba parado.
Se decidió llevarlo a El Paraíso de los Animales para que se quede, ya que parecia estar preparado. Pero a los días de dejarlo en el Santuario, notamos que su cuidado requeria una atencion constante y los fundadores del santuario debian dedicarle atencion al resto de los habitantes.
Así fue como Chirulo volvió a la casa de Fiamma.
Debido a su crecimiento físico, su cuadro empeoró, ya no se mantenia parado y no caminaba.
Se decidio llevarlo al neurologo y luego de algunos intentos, porque otros neurologos no atendian “ovejas”, el Dr. Fernando Pellegrino decidio tomar su caso.
Se le contacta con un colega de el Dr Pellegrino, el Dr. Gonzalo Mareco, que también hace un seguimiento de Chiru y le recomienda probar con fisioterapia.
Recomiendan seguir estimulandolo, moviendo sus patas para que no se le atrofien los musculos, ya que no tenia nada de masa muscular.
Se le hizo placas en las cuatro patas, donde se encuentra que tiene las patas traseras luxadas y en las delanteras tiene los tendones tenzados, por la falta de movilidad.
Cuando empieza fisioterapia, es un cambio en su vida, empieza a mantenerse parado por sus propios medios, da pequeños pasos y se lo encuentra más animado.
l Dr. Lucas Gutierrez, fisioterapeuta recomendó un carro específico para que Chiru tenga mayor autonomía.
Recomendó también una férula para su pata delantera con el propósito de que se mantenga firme, ayudando así a acomodar sus huesos desviados.
En marzo de este año se llevó a Chiru a otra consulta con el Doctor, quién sigue el caso diariamente y quién además fue el único que no recomendó su sacrificio.
El Dr Pellegrino nos contactó con el Dr. Gonzalo Mareco quién también está a disposición de Chirulo y responde las dudas que nos surgen permanentemente, atendiendo el teléfono de los voluntarios a cargo siempre que sea necesario.
Gonzalo nos comentó que el cuadro neurológico de Chiru se estancó, lo que nos da esperanza, ya que no empeoró; y por el contrario, lo encontró con mayor masa muscular.
Hoy en día tiene el peso correcto, se encuentra conectado con la realidad, escucha mejor y descubrimos que su ceguera no es total, sino que ve sombras, lo cual es un gran avance.
Presenta buena musculatura, excelente estado anímico y su evolución en general fue sorprendenta, ya que en la primera visita, los veterinarios casi no dieron esperanzas para nuestro Chiru
Queríamos hacer una mención especial, a nuestros voluntarios Fiamma y Emi que le dieron un hogar y le dan atención 24/7 a nuestro querido Chirulo, ¡gracias por todo lo que hacen por el!
Chirulo es un claro ejemplo de que con amor, paciencia y buena voluntad todo se puede lograr.


